APRENDER A SURFEAR

Estás en la playa, con un donut en la mano, el sol pega fuerte y miras tu pancita sobresaliendo del bañador, diciéndote: «sí, no estaría mal meterte un poco, ¿no? «. Ves a los surfistas en lo alto de la duna, con el neopreno abierto, la tabla bajo el brazo y la mano en la visera para observar el desarrollo de las olas. Sonido apagado, corren por la playa -sí, los surfistas nunca caminan sobre la arena-, realizan un experto y prodigioso movimiento de brazos para levantarse los neoprenos en un estallido final y lanzarse al agua. Primer pato, Segundo pato, y al tercero finalmente se unieron a sus amigos Max y Martin que los habían estado esperando en el pico durante 10 minutos.

¡Vamos, está decidido, estás motivado! Te tragas el final de tu merienda y te pones de pie, orgulloso y confiado, en dirección a las banderas amarillas y azules de la escuela de surf que ondean sobre el chiringuito.

¡Felicidades! ¡Aprenderás a surfear!

Prepárese.

Antes que nada y para que guardes ánimos, debes saber que el surf es uno de los deportes más difíciles y uno de los más complejos de practicar. No hay dos olas iguales y el campo de juego cambia constantemente con el viento, las mareas y el oleaje. Tampoco existe ese clic que te permita decirte a ti mismo -como en el snowboard por ejemplo- que ya está, que lo has entendido todo. En el surf, a menudo te caerás de la tabla durante años. Ser consciente de esta lenta curva de aprendizaje es clave para prepararse mentalmente y establecer sus expectativas, al mismo tiempo que sabe que esta práctica es muy desafiante y que se avecinan buenos tiempos.

El surf también tiene que ver con la física. No esperes subirte a tu tabla a la primera ola/espuma, si no tienes un mínimo de condición deportiva. No dudes en prepararte unas semanas antes de tu primera lección, y continuar después a lo largo de tu progreso, corriendo, estirándote regularmente, trabajando en tu equilibrio o, por qué no, haciendo algunas flexiones para permitir que tu cardio aguante. También te aconsejamos que trabajes tu apnea, para ayudarte a gestionar el estrés y calmar el corazón. Para familiarizarse con el medio acuático, ¡vaya a la piscina!

Elige tu tabla de surf.

Hay muchas. Y no se trata de tener el nuevo modelo de ultra diseño que todos los surfistas profesionales anhelan. Se trata de empezar con una tabla que sea estable, que tenga el volumen adecuado y que además puedas manejar sin demasiado esfuerzo. Te recomendamos encarecidamente que busques consejo en una tienda de surf local, en una tienda especializada en deportes, o que te ayude un entendido si decides comprar tu tabla online. No olvides elegir una invento adaptado a la tabla, por tu propia seguridad y la de los demás surfistas en el agua.

Dependiendo de la latitud en la que te encuentres, también tendrás que usar un traje de neopreno, a menos que tengas la suerte de sumergirte en agua a 26°C, en cuyo caso puedes calentarte un poco. Por tanto, presta atención a su tamaño y a su grosor, elígelo según la estación, la temperatura del agua y tu propia comodidad.

Encuentra el lugar adecuado para surfear

Surfear en la playa es más seguro, sí, pero solo en la mayoría de los casos. ¿Caer sobre arena en lugar de arrecifes de coral? Parece obvio y, sin embargo, hay puntos de quiebre rocosos para surfistas principiantes. Algunos lugares son incluso perfectos para aprender algunos días y otros días reservados para expertos. De nuevo, todo depende de las condiciones de las olas.

En pocas palabras, antes de cargar su automóvil, infórmese sobre la información específica sobre el lugar en cuestión, pero también sobre las condiciones diarias de las olas. Para hacer esto, puede consultar sitios web (surfline.com; surf-report.com; windguru.cz; etc.), foros, o si conoce a surfistas experimentados en su entorno, hágales la pregunta.

Empieza con alguien.

Si decides dar el paso e intentar progresar por tu cuenta, corres el riesgo de realizar gestos ineficaces, quizás arriesgados, y sobre todo, te resultará muy difícil desaprenderlos. Los malos hábitos tienden a persistir durante mucho tiempo.

Ya sea un amigo o un profesor, no vayas solo. En primer lugar, porque esta persona podrá mostrarte los gestos básicos y las técnicas adecuadas a realizar para progresar en el agua de la forma más eficiente posible. Luego, porque ella también puede explicarte los términos técnicos relacionados con el surf, enseñarte a leer las olas, enseñarte las reglas de seguridad en el agua y tal vez incluso darte la vuelta y marcharte si sientes la necesidad.

Por último, también siempre es bueno tener a alguien a tu lado que pueda animarte, notar tus progresos y sobre todo, ¡con quien puedas compartir una buena tostada grande de nutella que te habrás merecido mucho!

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